El Retorno del Maximalismo con Alma
Olvidemos el desorden. El nuevo maximalismo es curaduría, historia y emoción. Se trata de habitar espacios que narren quiénes somos, no qué compramos.
Para el 2025, la tendencia se aleja del minimalismo estéril estilo galería. Vemos el resurgir de los terciopelos profundos en tonos joya (esmeralda, zafiro), maderas oscuras recuperadas con sus imperfecciones intactas y, crucialmente, la integración de patrones botánicos complejos que traen el jardín al salón.
Diseñadores de vanguardia en Bogotá y Medellín están liderando este movimiento, fusionando la artesanía local —cestería, tejidos en crin— con siluetas italianas contemporáneas. La clave está en la "mezcla intencional": un sofá vintage heredado conviviendo con arte digital moderno.